El edificio que comparten los niveles Primario y Secundario combina modernidad, amplitud y vida comunitaria.
Sus aulas, en constante proceso de renovación, cuentan con mobiliario que favorece el trabajo colaborativo, el diálogo y la construcción conjunta del conocimiento.
Los alumnos disponen de salas de computación diferenciadas para cada nivel, laboratorios de ciencias, un espacio maker en proceso de desarrollo, y salones de arte y música que promueven la creatividad, la expresión y la experimentación.
Cada uno de estos ambientes amplía las posibilidades de aprendizaje y despierta el interés por conocer y crear.
El edificio cuenta además con tres patios —en planta baja, segundo y tercer piso— que ofrecen espacios de recreo, juego y encuentro.
En el corazón del colegio, una hermosa capilla nos recibe con Jesús de brazos abiertos. Es el primer abrazo al llegar al hall y el recordatorio de que todo lo que hacemos tiene un sentido profundo: educar desde la fe y en comunidad.
El natatorio y el polideportivo completan la propuesta, brindando a todos los alumnos la posibilidad de desarrollar sus capacidades motrices, la cooperación y el esfuerzo compartido, valores centrales del espíritu marista.