
Lo más valioso y característico de nuestra propuesta
Nuestra escuela promueve una educación integral, inclusiva y solidaria. Inspirada en los valores de San Marcelino Champagnat. La propuesta educativa se sostiene en una pedagogía que integra espiritualidad, conocimiento, emoción, creatividad y acción transformadora, en coherencia con el carisma marista y pretende formar niños y niñas críticos y reflexivos, abiertos a la trascendencia, cuidante y solidario, creativo e innovador, flexible y con habilidades múltiples y agentes de transformación.

Nuestro compromiso educativo
Escuela en diálogo evangelizador
En el nivel primario, la Educación Religiosa Escolar (ERE) se presenta como un espacio que acompaña a los niños y niñas en su camino de fe, invitándolos a descubrir el sentido profundo de la vida desde una mirada plural y respetuosa de la diversidad. A través del diálogo, la reflexión y la experiencia compartida, se busca que cada estudiante viva la fe como encuentro, compromiso y celebración, integrando los valores evangélicos en su cotidianeidad escolar.
Las celebraciones por grado marcan el ritmo del año escolar y se convierten en momentos significativos donde los estudiantes pueden expresar, con creatividad y alegría, lo aprendido y vivido desde el Evangelio. Estas celebraciones son instancias para agradecer, compartir y renovar el compromiso del amor de Dios en la vida diaria.
Las convivencias ofrecen un espacio privilegiado de encuentro y fraternidad. En un clima de confianza y respeto, los niños aprenden a escuchar, compartir y disfrutar del estar juntos, fortaleciendo los lazos que los unen como comunidad educativa. Estas experiencias favorecen la reflexión sobre la vida, la amistad y la misión de cada uno dentro del grupo.
Talleres
Experiencias para el desarrollo integral y el bien común
A lo largo del ciclo, los talleres de interioridad y mindfulness invitan a los estudiantes a detenerse, respirar y mirar hacia adentro. En estos espacios se cultiva la educación emocional y espiritual, promoviendo el autoconocimiento, la regulación de las emociones y la empatía a través de la música, la respiración consciente y la expresión artística.
Los proyectos de aprendizaje-servicio permiten que los niños se comprometan con las realidades de su entorno, vinculando los saberes escolares con acciones concretas que aportan al bien común. Ya sea cuidando el ambiente, promoviendo la inclusión o participando en iniciativas solidarias, los estudiantes se convierten en protagonistas de la transformación social.
Finalmente, los campamentos constituyen una experiencia educativa integral donde el contacto con la naturaleza, el trabajo en equipo y la convivencia fortalecen la autonomía y el espíritu marista. En ese entorno de alegría, sencillez y fraternidad, los niños descubren el valor de compartir, cuidar y agradecer la vida como un regalo de Dios.

Nuestro compromiso educativo
Nuestra propuesta pedagógica se basa en una mirada integral del aprendizaje, donde cada estudiante es protagonista activo de su proceso y donde el aula es un espacio para explorar, pensar, crear y compartir.
El enfoque constructivista y personalizado reconoce la diversidad de ritmos y estilos de aprendizaje, promoviendo:
El equipo docente acompaña con compromiso y sensibilidad el crecimiento personal y académico de cada niño, fortaleciendo los vínculos de confianza y el gusto por aprender.
Así, el Nivel Primario se convierte en un lugar donde se aprende con alegría, se comparte con otros y se construye conocimiento con sentido.

Protagonismo estudiantil
En nuestra escuela confiamos en que cada niño y cada niña tiene un potencial único, por lo que nuestro compromiso es ofrecerles oportunidades de aprender desde sus propios intereses, ritmos y maneras, promoviendo su autonomía y su participación en la construcción del conocimiento. Creemos que los niños y las niñas son protagonistas de su propio aprendizaje y ciudadanos activos capaces de transformar su entorno. Cada espacio educativo se concibe como una oportunidad para ejercitar la participación, el pensamiento crítico y la responsabilidad compartida.
Desde las asambleas, los estudiantes dialogan, proponen y construyen acuerdos que dan forma a la vida escolar. Allí, aprenden el valor del respeto, la escucha y la palabra como herramientas de convivencia. En este mismo espíritu democrático, la elección de la campera de egresados y de la bandera se convierte en una experiencia formativa, donde la voz de cada uno tiene peso y sentido, fortaleciendo la identidad y el sentido de pertenencia.
A lo largo del año, los chicos y chicas se involucran en campañas de cuidado del ambiente y la salud, asumiendo el compromiso de ser agentes de cambio en la comunidad. Estas acciones, nacidas de sus propias inquietudes y reflexiones, promueven hábitos sostenibles y solidarios, en sintonía con los valores maristas de respeto y servicio.
En nuestra escuela cuando aprendemos se comparten los logros, las producciones y las experiencias. La celebración de los aprendizajes es una oportunidad para reconocer el esfuerzo, la creatividad y el trabajo colectivo.
En las aulas, las rutinas de pensamiento y la metacognición son parte del día a día: los estudiantes aprenden a reflexionar sobre cómo piensan, cómo aprenden y cómo pueden mejorar. Estas prácticas fortalecen la autonomía intelectual y el sentido de responsabilidad personal.
Las propuestas como “juego matemático” y los talleres de lectura generan espacios de encuentro lúdico y literario que estimulan la imaginación, la cooperación y el placer por aprender.
Así, cada niño y niña transita la escuela sabiendo que su voz importa, su acción transforma y su aprendizaje deja huella, en una comunidad educativa que aprende a vivir, convivir y construir juntos.

Innovación educativa
Apostamos a una educación en movimiento, que evoluciona junto con las necesidades del mundo actual y de cada uno de nuestros estudiantes. Creemos en una pedagogía viva, donde el aprender sea una experiencia significativa, colaborativa y con sentido.
El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y los proyectos colaborativos se convierten en el corazón de las aulas. A través de la investigación, la creación y la resolución de problemas reales, los alumnos se involucran activamente en su proceso de aprendizaje, desarrollando habilidades de pensamiento crítico, creatividad, trabajo en equipo y compromiso social. Cada proyecto invita a mirar la realidad con curiosidad, a formular preguntas, a buscar respuestas y a construir conocimiento de manera colectiva.
Las salidas didácticas acompañan este proceso de innovación y son fundamentales en porque permiten a los estudiantes experimentar y aplicar los conocimientos en contextos reales o simulados, fortaleciendo así su comprensión y habilidades, promueven el interés, la motivación y la participación activa, facilitando una conexión más profunda entre la teoría y la práctica, haciendo que el aprendizaje sea más dinámico, práctico y memorable.
El viaje de estudio de los chicos de 4to grado a Rosario, como parte del proyecto educativo, permite a los estudiantes tener la oportunidad de conocer lugares emblemáticos de la ciudad, aprender sobre la historia y la cultura y también promovió la convivencia, el trabajo en equipo y el contacto directo con el entorno.
En conjunto, estas propuestas expresan una escuela que aprende, innova y acompaña, fiel a su misión marista de formar personas comprometidas, creativas y abiertas al mundo, capaces de transformar su realidad desde el conocimiento, la fe y el corazón.

Cuidado integral y derechos
Cuidar la vida que crece: una escuela que protege, acompaña e incluye
Inspirados en el lema “Cuidar la vida que crece”, nuestra escuela asume el compromiso profundo de proteger y defender los derechos de todos los niños y niñas, ofreciendo un entorno seguro, inclusivo y afectivo donde cada estudiante se sienta valorado, escuchado y acompañado.
Entendemos la educación como un acto de cuidado. Por eso, desde los talleres de Educación Sexual Integral (ESI) promovemos espacios de aprendizaje y reflexión que invitan al respeto por uno mismo y por los demás, al reconocimiento de la diversidad y al ejercicio responsable y libre del propio cuerpo. La ESI atraviesa la vida escolar como una práctica cotidiana de cuidado mutuo y construcción de vínculos saludables.
El Día de las Infancias es una celebración muy esperada, donde el juego, la alegría y la ternura marista se hacen presentes en cada rincón de la escuela. Es un momento para honrar la infancia en toda su riqueza y recordar que cada niño es portador de sueños, potencialidades y derechos que debemos resguardar.
El Equipo de Orientación Escolar (EOE) cumple un rol esencial en este camino. Acompaña de manera integral las trayectorias educativas, brindando orientación a estudiantes, docentes y familias, y promoviendo el bienestar emocional y social de toda la comunidad educativa.
Asimismo, el acompañamiento a la inclusión forma parte de la identidad institucional. Se implementan prácticas diversificadas, apoyos personalizados y estrategias cooperativas que aseguran el derecho a aprender de todos y todas, respetando los ritmos, intereses y modos de ser de cada estudiante.
De este modo, la escuela se convierte en un lugar cuidado y que cuida, donde la vida crece en comunidad, en confianza y en esperanza.

Deporte
El deporte se concibe como un espacio de crecimiento personal, respeto y cooperación.
La escuela promueve la participación en olimpiadas deportivas maristas de la paz, torneos deportivos intercolegiales, y experiencias que fomentan el espíritu de equipo y la sana competencia.

Pensamiento computacional y ciudadanía digital
En nuestra escuela marista, entendemos que educar para el presente y el futuro implica formar ciudadanos digitales responsables, creativos y críticos. Por eso, promovemos una alfabetización tecnológica que no solo desarrolla habilidades técnicas, sino también valores humanos y éticos en el uso de la tecnología.
A través de proyectos en tecnología e informática, los estudiantes aprenden a pensar de manera lógica, a resolver problemas de forma creativa y a trabajar colaborativamente. La programación en el segundo ciclo se convierte en una herramienta para imaginar, diseñar y construir soluciones, despertando la curiosidad y fortaleciendo la autonomía intelectual. Cada actividad busca que los niños y niñas comprendan que detrás de cada dispositivo o aplicación hay pensamiento, intención y posibilidad de transformación.
Además, durante la Semana del Buen Uso de la Tecnología, la comunidad educativa participa en jornadas de reflexión y actividades que invitan a hacer un uso responsable, ético y equilibrado de los entornos digitales. Se abordan temas como el cuidado de la identidad en línea, el respeto por los demás, el equilibrio entre la vida virtual y real, y la importancia de la empatía en la comunicación digital.
De este modo, la escuela se convierte en un espacio donde la tecnología se pone al servicio del aprendizaje y de la construcción de una ciudadanía digital consciente y solidaria, fiel a los valores maristas de respeto, compromiso y responsabilidad compartida.

Arte y expresión
En nuestra escuela marista, entendemos que el arte es lenguaje, encuentro y trascendencia. A través de las diferentes formas artísticas, los niños y niñas descubren nuevas maneras de expresar lo que sienten, piensan y creen. El arte se convierte así en un camino para explorar el mundo interior, comunicarse con los otros y celebrar la belleza de la vida.
El Proyecto “Creando ideas – el artista que llevas dentro” se presenta como un espacio artístico donde confluyen la plástica y la literatura. Este espacio busca renovar el sentido del encuentro y de la expresión como comunidad.
La Muestra anual de arte constituye el cierre de este proceso creativo: una celebración abierta a las familias y a toda la comunidad educativa, donde se comparten los trabajos, experiencias y aprendizajes del año. Más que una exposición, es una fiesta del talento, la dedicación y la alegría de crear juntos.

Mirada hacia el futuro
Esta propuesta educativa ofrece una base sólida y flexible para continuar enriqueciendo el proyecto institucional. Propone una escuela que aprende, innova y acompaña, fiel a su misión evangelizadora y comprometida con la transformación social.
La propuesta educativa incluye una mirada de profundización en inglés permitiendo que los estudiantes amplíen su horizonte cultural. Además de las clases programáticas se realiza un trabajo por desdoblamiento en grupos más pequeños y se llevan a cabo actividades como clases abiertas que fomentan la oralidad, expresividad y desempeño autónomo. Los alumnos del segundo ciclo de jornada completa tienen la oportunidad de presentarse a rendir la certificación internacional Pearson para Young Learners. Esto representa una oportunidad para que los estudiantes certifiquen sus competencias lingüísticas. Estas instancias de evaluación externa no sólo reconocen el dominio del idioma, sino que también refuerzan la proyección internacional y la confianza en sus propias capacidades.
Finalmente, el Proyecto Puente y articulación acompaña los momentos de transición entre niveles (de inicial a primaria, y de primaria a secundaria) con una mirada integral que cuida los aspectos emocionales, sociales y pedagógicos.

Vínculo Familia-Escuela
La participación de las familias, como parte esencial de este proceso, es fortalecida mediante espacios permanentes de diálogo, reflexión y colaboración, promoviendo una verdadera alianza en la formación de nuestros estudiantes.
La articulación entre la familia y la escuela es fundamental para una educación de calidad; por ello, se fortalece esa relación mediante una comunicación abierta, acciones conjuntas y actividades participativas, construyendo una comunidad educativa comprometida, solidaria y corresponsable del proceso educativo.

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